En Investidet, realizamos investigaciones con casos relacionados a la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994 de 24 de Noviembre, cuando hay incumplimiento del contrato por parte del arrendador o arrendatario o no se cumplen las normas que dicha ley establece. Dicho esto a continuación detallamos algunos casos que se pueden dar y donde el detective privado puede ayudar a conseguir indicios y pruebas al respecto:

  • Subarriendos: El artículo 8.1 y 8.2 de la citada Ley, indica que: El contrato no se podrá ceder por el arrendatario sin el consentimiento escrito del arrendador. En caso de cesión, el cesionario se subrogará en la posición del cedente frente al arrendador. La vivienda arrendada sólo se podrá subarrendar de forma parcial y previo consentimiento escrito del arrendador.

Los arrendatarios subarriendan la vivienda en numerosas ocasiones sin el consentimiento del arrendador, por lo que si tiene sospechas de que esto ocurra en su vivienda arrendada, el detective privado iniciará una investigación para poderlo esclarecer y aportar las pruebas correspondientes al caso.

  • Uso de la vivienda para fines distintos al de vivienda, como para fines comerciales u otros.

Si usted arrienda la vivienda para el uso de vivienda habitual, el arrendatario no puede destinarla a otros fines que los pactados en el contrato. En Investidet recabamos información para descubrir si el arrendatario esta realizando actividades no consentidas en la vivienda ya sean de uso comercial y otras que no estén permitidas en el contrato, así como actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

  • Duplicidad de viviendas para permanecer con renta antigua.

Los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados antes del 9 de mayo de 1985 que subsistan en la fecha de entrada en vigor de la presente ley, continuarán rigiéndose por las normas relativas al contrato de inquilinato del texto refundido de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, pero hay excepciones contempladas en las que el contrato puede extinguirse, como es que haya personas viviendo que no estén estipuladas en la Ley para poder subrogarse el contrato o se esté utilizando a modo de segunda vivienda en periodo vacacional. 

  • El arrendatario también tiene pleno derecho a resolver el contrato si el arrendador no cumple con sus obligaciones como puede ser que el arrendador no haga las reparaciones necesarias para que la vivienda sea habitable o haya perturbación por parte de este en el uso de la vivienda.

¿Te encuentras en una situación similar? Cuéntanos tu caso.

Enlace a referencias legales:

 https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1994-26003

Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964,

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